martes, 23 de agosto de 2011

LA FILOSOFÍA Y LA PEDAGOGÍA DE JOHN LOCKE

Tener una idea significa percibirla, es decir, ser consciente de ella.
John Locke

John Locke redacta varios trabajos tratando de entender la conducta del intelecto, es decir, explica como las personas crean las ideas simples que proceden de la experiencia ya sea de la sensación o reflexión y, como éstas a su vez se relacionan y generan las ideas complejas y generales que se producen de manera activa  en el intelecto.
Lo anterior, tendrá como consecuencia para los docentes crear ambientes de aprendizajes que generen en los alumnos múltiples experiencias que desencadenen infinidad de ideas con carácter activo provocando ideas complejas, relaciones e ideas generales sobre los contenidos que deseen enseñar, para provocar conocimientos intuitivos (rápida solución) o demostrativos (que necesiten pruebas para su solución) que serán aprobados probablemente por juicios o por métodos según sea el caso.
En el documento se redacta un apartado titulado liberalismo político y tolerancia religiosa, que me dejó impresionado por que sería el ideal por el cual se crearon las leyes, el Estado como orden político y el respeto a las órdenes religiosas, ubicando a cada instancia en su actividad; parecido a una utopía en nuestra realidad.
“la vida sin utopías es irrespirable…
El mundo necesita un delirio renovado,,,”
E.M. Cioran
El pensamiento pedagógico de Locke me pareció interesante citarlo “aboga por una educación apta para formar un caballero capaz de ser útil a sí mismo y a su patria en un clima de ordenada libertad y audaz iniciativa” (Abbagnano 2009, p. 342). Basado en la educación física, intelectual y moral.  Aunque considero que Locke presenta unos métodos muy rígidos para controlar el cuerpo y las pasiones para someterlo a la razón apoyo sus ideas sobre la moral, en el sentido de obligar al niño a adquirir buenas costumbres por que no tiene una personalidad ni autonomía establecida, forjando un autodominio. (Contrario a la realidad donde la mayoría de los niños tratan de forjar su personalidad y autoridad desde bebés creándoles serios conflictos sociales). De esa forma evitando las penas corporales, debido que éstas  enseñan a someterse a la violencia antes que a la razón.
En la educación intelectual, apoya formar un intelecto ágil y capaz de enfrentarse a los problemas reales de la vida individual y asociada, capaz de autonomía de juicio; mismos principios que persigue la educación básica actual, surgiendo la siguiente pregunta ¿qué necesitamos hacer para lograr formar alumnos autónomos con juicios críticos? ¿Necesitaremos emplear los métodos plateados por Locke?, es decir, el juego para que los niños disfruten el estudio, que este sea natural, placentero y apto para satisfacer la curiosidad natural y sus intereses, con una utilidad real y capacidad formativa de las nociones enseñadas. Donde se empieza por materias fáciles, y cada quien estudia lo que le interesa desde ciencias exactas, sociales, idiomas hasta oficios para cubrir las necesidades de los educandos, pero recordemos que necesita haber reglas ya que no debemos olvidar el proyecto de Summerhill  donde se planteó algo similar y sus resultados fueron negativos debido a que los niños no estaban preparados para tomar decisiones de vida y la mayoría fracasaron. Pero si creo que debería haber mayor apertura de asignaturas, artes, deportes, oficios en las escuelas públicas ya que limitamos demasiado a nuestros alumnos a un currículo muy superficial  observado desde mi percepción que ofrece pocas oportunidades de crecer y  de ser diferentes.

Bibliografía:
ABBAGNANO, N. Y A. Visalberghi. (2009). Historia de la pedagogía. México: Fondo de Cultura Económica.La filosofía y la pedagogía de John Luke (333-346

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